La importancia de morir

Los seres humanos morimos muchas veces. Hay personas que no entienden esto, y se aferran a su cadáver, lo cargan, le dan primeros auxilios a lo largo de los años, lo embalsaman. Creo que es un error. Hay que dejarse morir tranquilamente. Es la única forma de renacer, de resucitar convertido en otro. A veces, otra identidad ha estado agazapada en la sombra y al fin le llega el momento de nacer, de salir a la luz. No podemos seguir manteniéndola en la trastienda mientras nuestro yo de siempre se lleva todos los laureles. A esa sombra encadenada le llega tarde o temprano el momento de salir a flote, de presentarse. Y suele hacerlo a las malas, es cierto, pero quizás no encuentra otra manera de escaparse sino matando a su guardia. No hay que lamentar nada, ni defender a esa persona que hemos sido hasta entonces. Hay que morirse y punto, hay que abandonarse, hay que hacerse a un lado, no evocarse, no sentir nostalgia, no ponerse a resucitar a un cadáver que ya está putrefacto e inmundo. Lo que hay que hacer es celebrar el nacimiento de ese otro y, por muy duro que sea, despedirnos y enterrar al que hemos sido del mejor modo posible. Al fin y al cabo, no hay parto sin angustia y sin dolor.

Mario Mendoza - La importancia de morir a tiempo